El necroturismo es una forma de turismo reconocido, aunque no aceptado por todos. En este tipo de viajes se visitan cementerios que destacan por su arquitectura o escultura funeraria o por encontrarse en ellos tumbas de personajes de renombre. En España se pueden visitar cementerios con un rico patrimonio artístico que forman parte de la historia de sus ciudades.
Para tratar de acercar este patrimonio a los ciudadanos, por ejemplo, el año pasado se organizó el primer Concurso de Fotografía Turística de Cementerios de Andalucía. Y en el inglés de Málaga se organizan visitas por la noche para conocer esta necrópolis protestante, la más antigua de la Península.
El cementerio del Poblenou de Barcelona se inauguró en 1775 y fue el primero que se construyó fuera de las murallas de la ciudad. En una de sus ampliaciones a mitad del siglo XIX, escultores de la época llenaron con sus obras el conocido como recinto de los panteones. Bajo la ruta de “Sueños de Barcelona” también se puede visitar el cementerio de Montjuïc.
En Valencia el nombre elegido para la ruta por su Cementerio General es “Museo del silencio” y en ella se pueden ver, entre otros mausoleos, el del pintor Joaquín Sorolla. Precisamente el silencio y la tranquilidad es lo que no quieren romper los detractores de este tipo de turismo, aunque los que lo practican lo suelen respetar igual que si estuviesen una clase de Historia.
En Madrid, la Sacramental es el cementerio eclesiástico más antiguo de la ciudad y también organiza visitas guiadas; el de la Almudena acogió la I Ruta de Turismo de Cementerios de Madrid junto con el Panteón de los Hombres Ilustres.
En Galicia, de entre las numerosas necrópolis, destaca por los premios de arquitectura recibidos la obra de César Portela en Fisterra conocida como el cementerio del fin del mundo. Se trata de 14 cubos de granito que miran al mar desde un acantilado, como si hubiesen naufragado y esperasen el barco que les llevase de vuelta a casa.
La Asociación de Cementerios Singulares de Europa (ASCE) señala hasta 17 camposantos en España como, por ejemplo, los de Vilanova i la Geltrú, Bilbao, Ciriego en Santander, Polloe en San Sebastián.
Existe, además, una Ruta Europea de Cementerios con 50 cementerios que incluye algunos españoles. Cerca de nuestras fronteras, destacan, por ejemplo, el cementerio del Père-Lachaise en París que posiblemente es el más popular y el Zentralfriedhof de Viena, el segundo más grande de Europa.
Imagen: ASCE.